Motivación (7) Desarrollo del carácter

José Contreras
José Contreras

Motivación (7) Desarrollo del carácter

Introducción

En esta oportunidad vamos a distinguir entre las características de los seres humanos que son dadas por los diferentes actores sociales como el Estado y la familia y las características propias de cada individuo sea hombre o mujer.

Normalmente se hace referencia a las influencias externas al individuo y las propias o internas de este. Esta diferencia es importante para señalar que lo propio del carácter de un individuo es lo que él es en su intención. Los aspectos éticos se refieren no tanto a lo que hace, sino a con qué intención lo hace.

Es aquí donde se puede decir si alguien está desarrollando su carácter o simplemente se está amoldando a las influencias sociales.

Desarrollo del carácter

¿Somos solo el resultado de nuestro ambiente?

 Muchas veces hemos escuchado que la educación desarrolla la personalidad y que esta es una función de Estado y de la familia. Es cierto que podemos reconocer a personas de diferentes paises. Además observamos que los hijos son diferentes de acuerdo a las características de sus familias.

Sin embargo, también observamos que aunque las personas de un país tienen características similares, eso no los hace iguales.

Dentro de un país encontramos múltiples tipos de individuos. De igual manera, dentro de una familia reconocemos muy diferentes individuos, cada uno con diferente personalidad.

Hay algo individual

Esto nos indica que hay elementos que dependen del exterior, pero que lo exterior no determina el carácter de cada miembro de la sociedad.
Podríamos decir que lo exterior moldea lo que ya está en cada uno. Pero cada uno tiene una propia percepción de sí mismo.

Incluso, aunque varias personas tengan conductas similares, cada uno actúa con sus propias intenciones y aun haciendo lo mismo, uno lo puede hacer con interés malicioso y otro con el interés de beneficiar a los demás.
El Estado no puede cambiar el carácter de los ciudadanos. Solo puede impedir los abusos mediante el miedo, o puede promover ciertos actos por medio de premios. Pero eso no es el carácter o si lo es sería un carácter externo.

Podríamos decir que lo exterior moldea lo que ya está en cada uno. Pero cada uno tiene una propia percepción de sí mismo. Incluso, aunque varias personas tengan conductas similares, cada uno actúa con sus propias intenciones y aun haciendo lo mismo, uno lo puede hacer con interés malicioso y otro con el interés de beneficiar a los demás.

La maldad en el ser humano

Diferentes teóricos del Estado insisten en que hay maldad en el ser humano y que la función del Estado está en impedir que los seres humanos se hagan daño entre sí. Por esta razón se hacen leyes que deben ser respetadas por todos y que señalan los límites que deben ser respetados.

Cuando esos límites se pasan, le corresponde al Estado reestablecer el orden y si es necesario usar el castigo, este debe ser impuesto, no para que los delincuentes se mejoren, sino para que quienes tengan tendencias similares no se atrevan a seguir estos ejemplos.

La bondad en el ser humano

Otros teóricos como Rousseau, por el contrario afirman que el hombre es bueno y que es la sociedad quien lo ha pervertido. Estos son optimistas y creen que en la medida en que se dé mayor libertad y mayor igualdad todos los seres humanos serán buenos.
El problema de ambas teorías está en que suponen que todo está afuera. El ser humano será mejor si las condiciones externas cambian, la una para castigar y premiar y la otra para quitar todas las limitaciones exteriores.

El carácter que nos define

El problema se plantea de otra forma cuando tomamos en cuenta que cada individuo tiene su propio carácter y que así como hay una influencia desde el exterior, también hay una fuerza que surge desde cada individuo y que lo hace diferente a todos los demás seres.

Hay una diferencia importante entre los animales y los humanos. Un león es muy similar a todos los leones. Si un especialista estudia a un grupo de leones, él podrá conocer cómo actúa cualquier león.

Un solo carácter: Si un especialista estudia a un grupo de leones, él podrá conocer cómo actúa cualquier león

. En cambio, si un especialista estudia a una sociedad humana, no podrá prever como actuará un determinado individuo.

Aún más incluso cuando las acciones sean muy similares los motivos para actuar pueden ser muy diferentes. La interpretación que cada una hace de su realidad también forma parte de la formación de su carácter.

El carácter volcado a lo externo

Una forma de interpretar el mundo es considerar que somos lo que la sociedad quiere que seamos. Hay personas que buscan amoldarse a las circunstancias y tratan de estar siempre a la moda y su objetivo es siempre el de impresionar. Consideran que lo importante es el reconocimiento de los demás y conseguir el máximo de provecho aunque sea a costa del sufrimiento de otro.

La rebeldía y el odio a la sociedad no desarrollan el carácter.
Otra forma es la de interpretar que el mundo es malo. Que no podemos lograr nuestros objetivos por la maldad que impera. Ante esto se toma una actitud de rebeldía y de odio.

El problema es que todo lo que sentimos se refleja en nosotros y nos convertimos en lo que sentimos, en lo que pensamos y en lo que hacemos. En la medida en que ponemos nuestra responsabilidad en las manos de los demás, es decir, en la medida en que señalamos a los demás como culpables, no podemos hacernos responsables y por lo tanto no podremos desarrollar nuestro carácter.

Solo nosotros podemos modificar nuestro carácter.

Hay otra posición que es considerar que aunque haya algo de verdad en las posiciones anteriores, también es cierto que somos responsables de nosotros mismos. Incluso cuando tenemos que actuar en funciones en las que no estamos de acuerdo, podemos decidir hacerlo con alegría y buscar que podemos aprender de ello. Incluso, si decidimos tener motivos nobles, nuestros actos serán esencialmente diferentes.

¿Renunciar a la acción?

En el Bhagavad-gītā se presenta el problema de la acción.

Aryuna debe pelear para defender los derechos de su pueblo, pero su enemigo es un familiar. Aryuna se reúsa a pelear y le pregunta al Dios Krisna, sin saber que es el Dios, si es junto matar a un familiar.

El Dios le explica que él tiene que cumplir con su deber, que es el de defender a su pueblo. Lo que importa es que no debe pelear con ira. Pero tiene que pelear. 

 

En el Bhagavad-gītā se presenta el problema de la acción para desarrollo del carácter.

Lo que se nos esta diciendo aquí es que hay que desarrollar el carácter en la acción. Hay que actuar por el bien, sin desear el mal. Pero la acción debe realizarse.

Cuando a alguien se le pide hacer algo y esta persona desearía hacer otra cosa, pero sabe que es su deber (familiar o de trabajo) hay una gran diferencia si lo hace molesto o si lo hace con alegría.
Si lo hace molesto crea condiciones de agresividad en los demás. Si lo hace con alegría los demás se lo agradecen y lo ayudan para que la tarea sea menos desagradable.
La idea es que hay un mundo en el que tenemos el control. Ese es nuestro mundo. Es interno, pero está relacionado con los demás.

Solo actuando nos podremos conocer.

Por lo anterior podemos ver que no tiene sentido ni el tratar de aislarnos o ni actuar con odio. Incluso tampoco tiene sentido hacer las cosas sin ganas. Debemos hacer las cosas bien, porque nuestra intención es la de aprender.

Nada enriquece más que actuar. Este actuar no es el reflejo de lo que los demás nos quieren imponer. Es un actuar que está en consonancia con nosotros, porque nosotros lo hemos decidido. Es una actuar valiente, porque hemos tomado el control.

Tomar una línea y mantenernos en ella.

Desarrollar el carácter implica saber lo que queremos hacer. Conocer nuestras metas en la vida. Es posible que pasemos toda la vida tratando de conocer cuál es nuestra misión en la vida. Tratando de conocer quiénes somos. Una forma es la de tomar la decisión de lograr algo y comenzar a trabajar en ello. Si no es lo que queremos, al menos nos ayuda a definir quienes no somos.

Es posible que estemos siguiendo el camino de otro, pero el mismo hecho de intentarlo con honestidad, nos ayuda a descubrir que nuestro camino es otro. Comprenderemos que no hay camino. Hacemos camino al andar.

Una forma es la de tomar la decisión de lograr algo y comenzar a trabajar en ello. Si no es lo que queremos, al menos nos ayuda a definir quienes no somos. Hacemos camino al andar.

Referencias

Bhagavad Gita: Wikipedia 

 

José Contreras redactor y traductor en la gran familia de hermandadblanca.org

 

Sugerencias de lectura

Anna Bonus Kingsford ¿Expiación Vicaria o Redención? 

Arnold Schweinzer Premio nobel (1) Reverencia a la vida

Steiner Filosofia de La Libertad (4): IX LA IDEA DE LA LIBERTAD

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