Percepción del tiempo: El papel fundamental del tiempo en nuestra experiencia de vida

Lucas María
Lucas María

percepción del tiempo

«El Inconsciente no tiene tiempo. No hay problemas acerca del Tiempo en él. Parte de nuestra Psique no está en el tiempo ni en el espacio. Estos son sólo una ilusión, Tiempo y Espacio, y así en cierta parte de nuestra Psique el tiempo no cuenta para nada.«

– Carl Gustav Jung

El tiempo, nuestro gran aliado a la hora de superar los dolores y nuestro gran verdugo a la hora de mirarnos en el espejo. Se dice que el tiempo es una creación del ser humano, quien lo utiliza para organizar sus recuerdos de una manera más eficiente. Sin embargo, todos estamos de acuerdo que, creación o no, cumple un rol fundamental en nuestra vida.

La percepción del tiempo siempre ha sido uno de los grandes misterios de la ciencia, no resuelto hasta el día de hoy. Si bien se han hecho grandes avances en esta materia, aún no se ha determinado con certeza cómo medimos el tiempo.

Son muchas las teorías que intentan explicar la percepción del tiempo y lo fluctuante de su dinamismo. Pero todas coinciden en un punto, y es que no podemos tomar consideración de un solo concepto de tiempo. De hecho, cada uno de nosotros puede reconocer por lo menos dos, uno real que se ejerce sobre todos los fenómenos del universo, y otro subjetivo. Este segundo es el que está íntimamente relacionado con la manera en que percibimos el paso del tiempo, y de allí cómo nos afecte en nuestra vida diaria.

El tiempo cura, pero también puede ser cruel. ¿De qué depende esta categorización del tiempo?

Trataremos en el siguiente artículo algunos de los puntos esenciales para entender la percepción del tiempo.

El tiempo subjetivo

Imagino que sabrás por experiencia que el tiempo vuela cuando uno se divierte. También imagino que habrás experimentado la lentitud del mismo cuando estás en la sala de espera del dentista. Sin embargo, sigues creyendo que el tiempo en ambos casos, el tiempo es igual.

Pues bien, estos son claros ejemplos de cómo tenemos la capacidad de alterar nuestra percepción del tiempo de acuerdo con distintos factores determinantes de nuestras distintas experiencias.

Este es el tiempo subjetivo, el resultado de nuestra distorsionada percepción de la duración de los eventos. Es entonces este tiempo es una distorsión que nos pertenece. Ahora bien, ¿qué influye para que hagamos de nuestra percepción del tiempo una realidad tan cercana a nosotros?

Pues para comenzar, debemos entender que en nuestra tarea de interpretar las duraciones influyen más de un sistema. Podríamos decir que hay varios relojes actuando sobre nosotros, cada uno responsable de una determinada porción del proceso global.

el paso del tiempo

Relojes internos

Dentro de esta lista se encuentra nuestro Ciclo Circadiano, quien se encarga de determinar las distintas etapas biológicas dentro de la duración de un día. Este es el que separa las horas de ingesta de las horas de digestión y las de sueño, y se programa las distintas actividades fisiológicas que se llevarán a cabo en cada una. Y es este el principal afectado por el fenómeno conocido como “Jet Lag”.

Podremos también nombrar un sistema de captación de intervalos breves, quien interpreta con gran precisión eventos veloces que se desenvuelven en milisegundos. Es el que nos permite interpretar los distintos fonemas durante una conversación, o atajar una pelota en el aire. Nuestros movimientos y la percepción del ritmo dependen en gran medida de este reloj.

Sin embargo, el principal proceso que deviene en nuestra percepción del tiempo es el que podríamos llamar “Reloj Cognitivo”.

El Reloj Cognitivo es el encargado de nuestra experiencia del paso del tiempo, cuyos intervalos mínimos relevantes se dan en segundos y minutos. Sin embargo, hay una amplia cantidad de factores que influyen en la forma en que interpreta el tiempo. Esto lo vuelve sensible a ser alterado con gran facilidad, y es por eso que resulta increíblemente flexible.

Esto, dependiendo del resultado, puede ser una ventaja o una desventaja. Entonces, la percepción del tiempo es el resultado de varios procesos cognitivos que participan e influyen de manera conjunta.
Según Douwe Draaisma, el prestigioso psicólogo holandés, el efecto que percibimos sobre el tiempo resulta de la repetición de experiencias pasadas. Esto quiere decir que en la medida en que la vida avanza, las situaciones que vamos experimentando son completa o parcialmente una repetición de algo que ya vivimos. El cerebro le da menor relevancia a una experiencia repetitiva y por eso la retiene en menor cantidad. Comenzamos de esa manera a guardar memorias fraccionadas de los eventos que suceden.

Nuestras emociones y la percepción del tiempo

Pero esta teoría, incluso si correcta, es por lo menos incompleta. Pues se da una alteración de nuestra percepción del tiempo basada también en nuestros cambios de humor. Emociones básicas como el miedo o el enojo producen fluctuaciones en la duración en que percibimos los eventos. A una persona con pánico escénico, un examen oral le parecerá un eterno padecimiento, más allá de que para el profesor será sólo cuestión de minutos.

También el estrés acelera nuestro reloj interno, lo que produce la sensación de que el tiempo corre más lento. Esto también ocurre bajo la influencia de estimulantes, como la cafeína. Por el contrario, las drogas depresoras del sistema nervioso como el alcohol disminuyen la velocidad de nuestro reloj interno. El resultado es que percibimos que el tiempo avanza más rápidamente.

Si uno fija su atención y está pendiente del paso del tiempo, tendrá la sensación que este no avanza. Es lo que sucede cuando nos encontramos constantemente mirando el reloj y este nos devuelve siempre la misma cara.

Nuestro estado de ánimo también influye directamente en la forma en que percibimos el avance del tiempo.

Hasta el día de la fecha, no se ha dado con un órgano específico que se encargue de procesar el tiempo subjetivo. Lo que sucede es más bien un estimativo de duración influenciado por todo lo que hemos nombrado y más.

el tiempo interno

Desarrollando la percepción del tiempo

Hago todas estas observaciones para intentar darle forma al verdadero valor que la percepción del tiempo tiene en nuestras vidas. Y resulta entonces que estar al tanto de los factores que influyen y minimizarlos es fundamental para nuestra salud.

Nuestro bienestar resultará de lo eficientes que seamos para gestionar nuestro tiempo subjetivo, teniendo en cuenta el papel que nuestras emociones juegan en él.

Muchas veces queremos que el tiempo avance más rápido, otras queremos que se detenga. Pero no es nuestro deseo el que influye en la percepción del tiempo, sino entre otras cosas, nuestro estado interior.

Se dice que al envejecer nuestros procesos en el sistema nervioso se van haciendo más lentos, y que es por eso que se tiene la sensación de que el tiempo avanza de manera más veloz con los años. Así y todo, eso es también una mera percepción.

No podemos controlar el tiempo, y es normal que su dinamismo nos resulte caótico. Piénsalo, influyen en él tus cambios de humor, tu atención, edad, memoria, sentimientos, experiencias, etc.

La percepción del tiempo y las emociones poseen también una relación simbiótica. Cómo experimentemos el paso del tiempo influirá en nuestro estado emocional, de la misma manera que el nuestros sentimientos lo harán avanzar más rápido o más lento.

Nadie puede escapar de el tiempo. Pero podemos cambiar la manera en que nos afecta, y desde ahí aprender a aprovecharlo de manera más eficiente.

Nuestro bienestar depende de ello.

 

AUTOR: Lucas, redactor de la gran familia de HermandaBlanca.org

FUENTES:

  • https://hipertextual.com/2017/03/percepcion-del-paso-del-tiempo
  • https://www.investigacionyciencia.es/blogs/psicologia-y-neurociencia/37/posts/la-percepcin-del-tiempo-12083
  • https://psicologia.laguia2000.com/psicologia-y-neurociencia/la-percepcion-del-teimpo
  • http://www.cienciacognitiva.org/?p=653

2 comentarios

  1. Hola. Os recomiendo que leáis "La rueda del tiempo", que es uno de los trece ejemplares escrito por Carlos Castaneda, sobre su aprendizaje con el maestro Nagual, don Juán. Os dará una nueva perspectiva sobre el tiempo muy, pero que muy interesante, al margen de todas las aquí apuntadas. Para mí, establezco dos tipos de tiempo. Uno es el del reloj, que se acopla a la rotación de Gea, tanto sobre sí misma que hemos seccionado en 24 horas, y sobre su rotación alrededor del Sol, que hemos seccionado en 365 días de 24 horas, teniendo un año con un día más de cada cuatro para ajustarnos a estos dos movimientos que generan tiempo. Este modo de parcelar el tiempo que ajustamos con el rreloj y el calendario, nos sirve para acordar nuestras actividades sociales sobremanera.
    El otro modo de percibir el tiempo, es el tiempo vivo, el modo de estar consciente de la experiencia que acontece en el instante presente. Es el aquí y ahora de la conciencia de ser asentada en el presente eterno (el único tiempo vivo pues lo demás son proyecciones que hacemos mentalmente entre el pasado y el futuro, ambos muertos vitalmente) cuando está vacía de pensamiento alguno, en la ausencia de mente.
    No sé en que medida puedo estar más o menos acertado, pero esta es la forma en que siento la expresión tan sutil y controvertida de lo que supone entender y descifrar lo que pueda ser la realidad del tiempo.
    Un fuerte abrazo.

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