Reflexiones: la felicidad

Estudio Luminica
Estudio Luminica

La felicidad es uno de los sentimientos sobre los cuales más se ha escrito y que representa para la mayoría de las personas el objetivo final en la búsqueda de su realización personal. Si buscamos “Felicidad” en cualquiera de los buscadores disponibles en internet  encontraremos millones de enlaces sobre el tema y si vamos a una venta de libros y revisamos los estantes de autoayuda con seguridad encontraremos varios títulos al respecto. Esto nos da una idea de la importancia que tiene el significado de esta palabra en la vida de la mayoría de las personas.

Pero, ¿qué es la felicidad?, si revisamos su significado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su versión actualizada al 2018, encontramos: “Estado de grata satisfacción espiritual y física”. Otras definiciones que podemos encontrar en internet: “La felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada. La felicidad suele ir aparejada a una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría”, Wikipedia.  En el diccionario de psicología de Umberto Galimberti se define como: “Condición  de  bienestar  muy  intenso  caracterizada por la ausencia de insatisfacción y por el  placer  relacionado  con  la  realización  de  un deseo”. Si aumentamos la búsqueda seguramente encontraremos tantas definiciones como consultas hagamos y lo cierto es que cada persona tiene su propio concepto de lo que para ella es ser feliz.

Otro elemento que nos puede ayudar a profundizar en el significado de esta palabra es su origen, que según el mismo diccionario de la Real Academia proviene del latín “Felicítas-Felicitátis”, cuya raíz viene del latín “Félix”, adjetivo asociado a Fertilidad y Fecundidad, lo cual nos remonta a sentimientos ancestrales del hombre, cuando lo más preciado podía ser la capacidad de reproducirse y así garantizar la transmisión de los genes y la continuidad de la especie, tal como lo haría cualquier otro animal o también la capacidad de construir familia y así garantizar una mayor probabilidad de supervivencia de los miembros del grupo. Por último, en el diccionario de “etimologías.dechile.net” también se indica que además de “Felix”, en latín hay dos palabras que denotan el concepto de Feliz: Fortunatus: “Colmado de suerte o fortuna” y Beatus: “Colmado de bienes o riquezas”, que más que describir el estado de felicidad, describen circunstancias que nos harían sentir felices.

En la mayoría de las definiciones encontraremos elementos en común como: “Satisfacción”, “Bienestar”, “Condición o Estado subjetivo”. De estas características, resulta obvio que la satisfacción y el bienestar son propios del hecho de sentirnos felices y respecto a que tal sentimiento sea un estado, significa que sentirnos felices no es una condición permanente y que por lo tanto puede cambiar, como de hecho lo hace. En este sentido “ser  felices” pareciera ser más una deseo que una realidad, porque su condición de estado nos permite solo “estar felices” de una manera temporal.  Al ser un estado subjetivo, sentirnos o no felices es un sentimiento interior que depende de cada sujeto, es decir, lo que hace sentir felicidad a unas personas,  puede no hacer sentir felices a otras. Sin embargo, también podemos ver que en algunas definiciones la felicidad está asociada al logro de metas o a la satisfacción de deseos, lo cual la vincula no solo al mundo interior, como ya hemos visto, sino también a lo externo, que es donde vemos realizados los sueños que motivan nuestra felicidad. Esta dependencia de lo externo genera controversia con aquellos que consideran que ser felices es una elección, una decisión o una actitud personal que no debería estar sujeta a las circunstancias cambiantes de nuestro entorno.

Según la Psicología Positiva,  en la cual la felicidad tiene un puesto relevante como objeto de estudio, esta tiene cinco componentes o pilares que la sustentan:

  • Emociones positivas: Las experiencias placenteras que experimentamos en el día a día producen el nivel de bienestar característico de la felicidad.
  • Compromiso: La pasión y concentración en las actividades que nos retan a utilizar nuestras fortalezas generan estados placenteros de felicidad
  • Relaciones: Mantener relaciones interpersonales positivas y constructivas constituyen un elemento clave en el logro de la felicidad.
  • Propósito o significado: Encontrarle un propósito o significado a lo que hacemos nos hará sentir más felices.
  • Logros: Alcanzar las metas que nos proponemos es una fuente segura de felicidad.

En mi opinión, la felicidad es un estado de ánimo que nos hace ver la vida en positivo y nos invita a vivirla. Describirla como un estado de ánimo equivale a decir que se trata de un estado del alma, con lo cual entramos en el terreno de lo filosófico y religioso, porque aun cuando sentirnos felices se refleja en nuestro estado físico,  no podemos decir con certeza que su origen está en nuestro cuerpo, ni medir en él cuan felices o infelices somos. Sin embargo, la ciencia en su búsqueda de respuestas sobre la felicidad ha encontrado que la bioquímica corporal juega un papel importante en lo que sentimos en ese estado de ánimo. Las endorfinas, ahora también llamadas por algunos “hormonas de la felicidad”, son sustancias neurotransmisoras que producen efectos de relajación, euforia y alegría similares a los que producen algunas drogas, pero por supuesto en dosis ínfimas comparadas con las utilizadas con las drogas y con la ventaja que son producidas por nuestro propio cuerpo y no generan adicción ni efectos colaterales indeseables. Sin embargo, al igual que con otros estados emocionales y sus efectos fisiológicos, aquí también cabe preguntarnos si ¿son las endorfinas las que nos hacen sentir felices? o si ¿es el sentirnos felices lo que genera las endorfinas?, en lo personal me inclino a darle respuesta positiva a la segunda pregunta.

Ahora bien, si las endorfinas nos hacen sentir más feliz, ¿que podríamos hacer para aumentar nuestros niveles de endorfinas?, entre otras acciones algunos recomiendan las siguientes:

  • Realizar ejercicios físicos.
  • Reír a carcajadas.
  • Disfrutar de contactos íntimos.
  • Recordar momentos felices.
  • Comer alimentos picantes o chocolate.
  • Escuchar música y bailar.

Por último, si bien es cierto que la felicidad puede tener matices diferentes para cada quien, lo cierto es que todos los seres humanos en su sano juicio, sin excepción, queremos ser felices, lo cual nos hace iguales ante ese deseo o necesidad, las diferencias surgen en las maneras que utilizamos para satisfacerla. Algunos ven en el placer sensual la mejor vía para lograrlo. Otros se esfuerzan por ganar méritos que les brinden éxitos, honores y reconocimientos. Algunos ven en la riqueza el camino más rápido para alcanzarla y los más espirituales consideran que la manera de ser realmente felices es en la unión total y eterna con Dios. ¿Cuál es el camino que tú has elegido para ser feliz?

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Autor: Juan Suquera. Autor de la familia de Hermandad Blanca

1 comentario

  1. Un sabio lo resumió muy bien: "Llega a ser quien eres". Así es, cada cual llega hasta donde su cabeza le deja.

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