Motivación 1: Yo también lo puedo hacer

José Contreras
José Contreras

Motivación (1) Yo también lo puedo hacer

Introducción

A partir de esta ocasión comenzamos con el tema de la motivación.

La idea es ir más allá del sentido de la confianza en sí mismo, y pasar al sentido de tener metas en la vida.  En un artículo posterior vamos a profundizar más en este tema.

Hoy comenzamos con esos motivos vagos que se esconden en frases que no nos llevan a la acción. Como es el caso de la frase “Yo también lo puedo hacer” y cambiarlo por frases como “Lo voy a hacer”.

La frase “Yo también lo puedo hacer” no nos lleva a la acción. Vamos a cambiarla por la frase “Lo voy a hacer”.

Yo también lo puedo hacer

En una ocasión fui a ver una exposición de fotografía. Me conseguí con un conocido que también estaba viendo la exposición y sobre toda las fotos premiadas. Me llamó para que viera la foto con el primer premio. Creí que era para apreciar los méritos de ese trabajo, pero me asombré cuando me dijo: “Yo también pude haber tomado esa foto”. ¿Qué quiso decir?

  1. Que no había mérito en el trabajo.
  2. Que si él hubiese enviado fotos al concurso se habría ganado el primer premio.
  3. Que cualquiera podía hacer eso y que era solo asunto de haberse atrevido a hacerlo.

No nos vamos a referir a aquellos trabajos que no tienen mérito. Por el contrario vamos a referirnos a los que tienen mérito pero que nos parece que cualquiera lo puede hacer.

  1. Es cierto que un aspecto importante es el participar. Hay un aspecto social en el éxito. Una persona muy capaz que no informa sobre sus avances no puede esperar reconocimiento.
  2. Para demostrar capacidad hay que conocer que es lo que los demás han hecho o están haciendo y descubrir que es lo que uno puede agregar a ese trabajo.
  3. Debemos reconocer los méritos de los demás.

Me asombré cuando me dijo: “Yo también pude haber tomado esa foto”. ¿Qué quiso decir?

Comencemos por reconocer los méritos de los demás

Reconocer los méritos de los demás.

Es posible que podamos hacer lo que otro está haciendo, pero el asunto es que él o ella lo está haciendo y nosotros no. Aún más, mientras lo haga, mientras cumpla su función, tendrá el reconocimiento.

Si reconocemos el mérito ajeno, podremos darnos cuenta de cómo se ha preparado. Una persona puede cantar bien, o dibujar con calidad pero es posible que no solo sea una habilidad natural, sino que ha estudiado. Conoce las técnicas para destacarse en su trabajo.

Es muy conocido el caso de los que dicen que cualquiera puede hacer una casa y como prueba muestran a personas que sin tener conocimiento han montado una casa en medio de un cerro.

Es muy conocido el caso de los que dicen que cualquiera puede hacer una casa y como prueba muestran a personas que sin tener conocimiento han montado una casa en medio de un cerro.

Los que dicen esto, agregan “nunca estudió ni trabajó en construcción, pero su casa no se ha caído”. Lo que estas personas no dicen es que si ellos van a construir una casa, no van a llamar a ese hombre para que se la construya. Van a llamar a un maestro albañil o a un Ingeniero.

Con esto queremos indicar que para hacer las cosas bien hay que aprovechar el conocimiento que la humanidad ha adquirido.

En el caso del ejemplo de la fotografía. No es solo sacar una foto. Cualquiera saca una foto, pero un experto sabe porque la saca en ciertas condiciones y no en otras. Sabe cuál es el mensaje que quiere transmitir y si ese mensaje va a llegar.

¡Hay que prepararse!

Ya hemos introducido el aspecto de que hay que conocer que es lo que la humanidad ha adquirido en ese campo. Cuando vemos que alguien hace algo con facilidad lo consideramos como algo fácil. Pensamos que si algo es fácil es simple y no tiene mérito. Todo lo que hemos aprendido en teoría y que hemos desarrollado con la experiencia nos resulta fácil. Igual es para los demás, si parece fácil es porque han estudiado y han adquirido experiencia.

Hay aprendizajes que requieren menos esfuerzo que otros. Por eso debemos saber qué es lo que queremos aprender y si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo para aprenderlo bien.

En nuestra vida debemos aprender a hacer algo muy bien. Los buenos fotógrafos no son excelentes en todo. Cada uno elige un campo en el que se especializa. Es decir, que no es suficiente con hacernos profesionales, dentro de cada profesión no podemos hacer únicos en algo.

Participar

 Comunicar y publicar nuestros trabajos es un riesgo. Por esto mucha gente no se atreve a mostrar sus trabajos, incluso cuando son de calidad. Imaginemos al fotógrafo que ganó el primer premio. Es posible que ha participado en muchos concursos y que esta sea la primera vez que gana.

Es posible que con cada derrota haya aprendido algo nuevo, informándose sobre porque fue elegido el ganador. Que es lo que evalúa el jurado.

Cuando hacemos un trabajo por primera vez, siempre creemos que es el mejor. Al escuchar los comentarios comprendemos que no tuvo el éxito esperado.

En este momento se decide si queremos continuar o si nos rendimos. Es posible que continuemos, pero repitiéndonos y sin agregar algo nuevo. También es posible que nos preguntemos en que debemos mejorar, que debemos estudiar y si estamos dispuestos a invertir tiempo y dinero en sus estudios.

En este momento se decide si queremos continuar o si nos rendimos. Es posible que continuemos, pero repitiéndonos y sin agregar algo nuevo. También es posible que nos preguntemos en que debemos mejorar, que debemos estudiar y si estamos dispuestos a invertir tiempo y dinero en sus estudios.

Participar también es pedir opiniones. Hay anécdotas de pintores que exponían sus obras y se escondían en sitios cercanos para escuchar los comentarios de los asistentes.  Esta es una forma de aprender, pero con seguridad hay muchos más.

Lo voy a hacer.

Regresamos al tema inicial. “Yo también lo puedo hacer”. Pero, ¿Por qué no lo has hecho? ¿Cuánto sabes del tema? ¿Realmente crees que esa puede ser una meta en tu vida?

¿Por qué no lo has hecho? Es posible que no sea una meta en tu vida. Pero si es algo que quieres hacer, ¿cuándo vas a comenzar a trabajar es eso? Tienes que hacerte un plan. Tienes que dar el primer paso.

Es posible que hace años comenzaste a trabajar en esto y lo dejaste. En este caso esa frase “Yo también lo puedo hacer” señala que hay algo incompleto en tu vida. ¿Qué tienes que hacer para continuar?

Hay dos aspectos en los que debes profundizar 1) obtener los conocimientos que te hacen falta y 2) Hacer las prácticas que sean necesarias, es decir, obtener experiencia.

Así que la próximas vez que veas algo que te gusta y te digas “Yo también lo puedo hacer”, cambia la frase por “Yo lo voy a hacer”. Hazte un plan y comienza. Si das el primer paso, será muy fácil dar el segundo. No importa cuánto tiempo vas a tardar. Trata de tener metas a corto plazo que te demuestren que estas avanzando.

La frase “Yo también lo puedo hacer” no nos lleva a la acción. Vamos a cambiarla por la frase “Lo voy a hacer”. ¡Comienza!

Así que la próximas vez que veas algo que te gusta y te digas “Yo también lo puedo hacer”, cambia la frase por “Yo lo voy a hacer”. Hazte un plan y comienza. Si das el primer paso, será muy fácil dar el segundo. No importa cuánto tiempo vas a tardar. Trata de tener metas a corto plazo que te demuestren que estas avanzando.

Referencias

Filosofía de la libertad Rudolf Steiner (6) La imaginación moral

José Contreras redactor y traductor en la gran familia de hermandadblanca.org

Sugerencias de lecturas

Filosofía de la libertad (8): Las consecuencias del Monismo

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