Motivación (3) Hacer algo diferente

José Contreras
José Contreras

Motivación: Hacer algo diferente

Introducción

Continuamos con esta serie de artículos sobre motivación como acción para lograr nuestras metas. La idea es que hay una energía que nos impulsa a la acción. Tenemos necesidades y de acuerdo a nuestros conocimientos vamos a buscar la manera de satisfacerlas. Esta necesidad de tener objetivos se enfrenta a problemas que debemos confrontar. Estos temas tambien han sido presentados en Filosofia de La Libertad (4): IX LA IDEA DE LA LIBERTAD

En esta ocasión vamos a discutir sobre porque no podemos lograr ciertos objetivos y la solución que comentamos es la de actuar de una manera diferente.

Hacer algo diferente

¿Qué debemos cambiar?

Es muy conocida la frase que nos recuerda que si seguimos actuando de la misma forma, vamos a obtener los mismos resultados. Sin embargo, nos cuesta definir qué es lo que debemos cambiar. ¿Debemos cambiarlo todo? Cuando un científico hace un experimento y descubre que no consigue los resultados esperados, él no cambia todo. Reflexiona sobre qué es lo que hay que modificar.

Cuando un científico hace un experimento y descubre que no consigue los resultados esperados, él no cambia todo. Reflexiona sobre qué es lo que hay que modificar.

Cuando queremos cambiar pero no sabemos qué hacer, es preferible seguir haciendo lo que se está haciendo hasta aclararnos. La idea de quemar los barcos para no poder regresar solo es útil cuando ya estamos decididos. Pero mientras estemos en duda, mantengamos la calma y hagamos un cambio pequeño para permitirnos ver el panorama desde un punto de vista diferente.

Aprender a agradecer

A veces lo que ocurre es que no prestamos atención. Creemos que hacer las cosas es suficiente. Por ejemplo, cuando la esposa le dice al marido que porque él nunca le dice si le gusta la comida que ella le preparó, él le contesta:

“No viste que me la comí con agrado, no hace falta decirlo”.

En este caso hay falta de atención. Este hombre no ha descubierto que saber expresar los afectos es algo muy importante. Sin embargo, la esposa decide hacer algo diferente y un día, el esposo consigue que la comida está mal presentada y mal condimentada. Entonces protesta, se queja. Es el momento que aprovecha su mujer para decirle:

“Para quejarte si tienes palabras, pero para agradecer no”.
En este ejemplo, si el hombre quisiese cambiar, podría comenzar haciendo algunas tareas de cocina con su mujer. Entonces descubriría que cocinar requiere muchos detalles y apreciaría mejor el trabajo de su esposa.

Por supuesto, también podría comenzar a expresar su reconocimiento.

Planificar el mes

Tenemos una vida hecha de costumbres. Ya sabemos lo que vamos a hacer. No tiene mucho sentido planificar. A menos que queramos cambiar algo para lograr con mayor eficacia nuestros objetivos. Cuando planificamos nos damos cuenta de los pasos que damos como obvios y de las actividades que dejamos de realizar. También podemos descubrir las cosas que no tienen sentido pero que nos quitan mucha energía.

Muchas veces no hay que hacer cosas tan drásticas como esta esposa que no recibía reconocimiento. Podemos ser más sutiles. Por ejemplo, planificar el mes completo. Podemos hacer un plan sobre lo que queremos lograr en el año y para cumplir con esa meta nos decidimos a dar algunos pasos en los próximos treinta días.

Lo primero será decidir que deberíamos haber logrado en un mes y luego que tenemos que lograr en cada semana para cumplir con esa meta mensual. Hasta tener una meta pequeña para cada día en función de esa meta mensual.
Esta es una forma de cambiar porque nos obligamos a pensar. Muchas veces tenemos un planificación hecha por los demás. Por ejemplo, en nuestro empleo hay ciertas tareas que se tienen que cumplir. La idea es tener también un plan para las metas que son propias. 

Planificar es hacer algo diferente

La planificación se tiene que hacer en muchas actividades que necesitan plazos. Pongamos por ejemplo una comisión electoral de una institución o de un país. Primero se acuerda cual es la fecha de la elección y luego se define qué es lo que tiene que estar listo cinco días antes, un mes antes, dos meses antes. Así hasta llegar al presente.

Puede ocurrir que se descubra que hay que prorrogar la fecha de elección por que los tiempos no cuadran. Pero lo importante es que esto lo descubren hoy, mientras planifican y no dentro de unos meses cuando estén en crisis.
En nuestra vida muchas veces nos ponemos metas que no son realistas. Si nos hubiésemos detenido a planificar los pasos requeridos, nos habríamos dado cuenta de que hay actividades que estábamos olvidando. Repetimos: pensar es hacer algo diferente. Muchas veces la diferencia entre el éxito y el fracaso está en el esfuerzo de sentarnos a pensar.

Actuar con buen humor

Hay situaciones más complejas. Como cuando nos sentimos obligados a hacer algo que no queremos. Una respuesta diferente es la de hacerlo con buen humor y preguntarnos qué es lo que podemos aprender de esa situación.

Una respuesta diferente es la de hacerlo con buen humor y preguntarnos qué es lo que podemos aprender de esa situación.

Alguien podría decir: “Eso no es hacer algo diferente, es hacer lo mismo que hace siempre”. Pero sí es hacer algo diferente. En vez de estar infeliz haciendo la tarea hacemos lo posible para ser felices. Eso es hacer algo diferente. Cuando los demás nos ven con buen humor, se sienten felices de estar con nosotros y están más dispuestos a colaborar.

Aprender a callar

Sin embargo, puede haber contextos en los que nos sentimos manipulados. Lo ideal será evitar a esa persona, pero hay situaciones en las que no parece ser posible. ¿Qué hacer? Lo primero es recordar cuales son nuestras metas y no contárselas, ya que nos va a sabotear. En la medida en que tengamos metas que son nuestras, tenemos una autonomía donde los demás no pueden participar.

Hacer algo sorpresivo

¿Qué más podemos hacer? Además de hacer lo posible por ser felices y de tener nuestras metas en secreto, debemos demostrar que podemos sorprender. Agregar originalidad a lo que hacemos, demostrar que podemos decir que no, aunque sea en cosas muy pequeñas. Tener amigos entre personas que no están en el grupo del manipulador.

Agregar originalidad a lo que hacemos también es hacer algo diferente.

 

En una ocasión un profesor de un grupo de unas doscientas personas se encontró en la situación en la que una estudiante le contestaba en forma irrespetuosa. Ella se sentía protegida por ser un grupo numeroso. El profesor se las arregló para saber su nombre completo y en otra ocasión en la que ella volvió a agredirlo el en vez de engancharse con ella dijo el nombre completo de ella. La respuesta de esta joven fue:

¿Cómo sabe mi nombre?

El profesor no hizo comentarios y en las siguientes clases la estudiante no participó. Este es un ejemplo de hacer algo sorpresivo.

Hacernos respetar

No tenemos que sentirnos obligados a estar de acuerdo en todo con los demás. El respeto a la opinión pública es también llamado “respeto humano”.

Es cierto que debemos respetar a los demás y si es necesario hacer correcciones sin ofenderlos, pero eso no quiere decir que debemos estar de acuerdo con lo que está en contra con nuestros principios. Debemos tener firmeza en nuestras convicciones.

Es cierto que debemos respetar a los demás y si es necesario hacer correcciones sin ofenderlos, pero eso no quiere decir que debemos estar de acuerdo con lo que está en contra con nuestros principios.

Aprender algo nuevo

La mayor evidencia de estar haciendo algo diferente es aprender algo nuevo. Sobre esto nunca podemos insistir lo suficiente. Siempre debemos aprender algo nuevo.
Un ejemplo es aprender otro idioma. Además de aprender una nueva estructura de pensamiento, también podemos adquirir ideas que no están presentes en nuestro idioma.

En cada idioma hay obras importantes que no han sido traducidas a ningún otro idioma. Incluso las “obras completas” de hombres reconocidos, solo son traducciones de tiene mayor relevancia en los hablantes del otro idioma, pero quedan obras sin traducir y por lo tanto ideas que a las que solo tienen acceso los hablantes de esa lengua.

En cada idioma hay obras que no han sido traducidas y por lo tanto hay ideas que a las que solo tienen acceso los hablantes de esa lengua.

Aprender a apreciar el arte.

Cuando desarrollamos la sensibilidad nos convertimos en personas diferentes. Nuestra capacidad de entender el mundo se amplía de manera difícil de concebir. No es necesario adquirir la habilidad de un arte en concreto, el aprender la teoría del desarrollo de un arte nos hace apreciar esas obras de manera que nunca lo habíamos imaginado. Claro que si además desarrollamos la habilidad en un arte en específico es mucho mejor.

Aprender la teoría del desarrollo de un arte nos hace apreciar esas obras de manera que nunca lo habíamos imaginado

Revisar nuestras metas

Cuando queremos algo, una de las preguntas que debemos hacernos es ¿Lo necesito? Si lo quiero y lo necesito entonces no hay discusión. ¡Vamos a lograrlo!

Hay metas que no son nuestras. Son aprendidas. Las tenemos porque sentimos que es nuestro deber, pero no nos hacen libres, nos incomodan. Si no queremos dejarlas, por lo menos podemos hacerlas nuestras. ¿Qué podemos cambiar en ellas para que estén a nuestra medida?

Hay metas que no son nuestras. Son aprendidas. Las tenemos porque sentimos que es nuestro deber, pero no nos hacen libres, nos incomodan. Si no queremos dejarlas, por lo menos podemos hacerlas nuestras. ¿Qué podemos cambiar en ellas para que estén a nuestra medida?

Tenemos que aceptar que con el paso del tiempo cambiamos nuestra perspectiva y lo que parecía indispensable ha dejado de serlo. Es posible que hagamos cosas solo por costumbre. Pero son costumbres que solo nos quitan el tiempo y que nos son necesarias.
Cuales metas las hemos comenzado y luego las hemos dejado.

¿Siguen siendo importantes?

¿Es posible retomarlas?

¿Qué podemos aprovechar de ellas?

¿Es posible reunir varias de las metas que hemos dejado en función de una nueva meta?

Tener nuevas metas es hacer algo diferente

En las metas que tenemos y en las que estamos trabajando ¿qué podemos integrar que no hayamos realizado antes?
Al final de cuentas si queremos que nuestra vida sea diferente, tenemos que hacer algo diferente.

Esto tiene que integrar nuestra manera de pensar, nuestra manera de sentir y nuestra manera de actuar. Ese pensar, actuar y sentir de manera diferente deben estar en armonía. Si hay contradicción entre ellos es señal de que algo está en desarmonía.

Referencias

Rudolf Steiner Filosofia de La Libertad (4): IX LA IDEA DE LA LIBERTAD

 

José Contreras redactor y traductor en la gran familia de hermandadblanca.org}

 

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